28 julio 2014

FERIA DE AGOSTO '14

0 COMENTARIOS
Feria de Agosto '14


Decir lo de otro año más de feria es tan obvio que no merece la pena ni comentarlo. Lo que si os diremos es que estaremos con nuestro bar-terraza, el de siempre, el auténtico De Pata Negra en la puesto número 2, es decir nos encontrareis al lado del escenario donde habrá diversas actuaciones todos los días de feria.

Un tópico más, os pedimos que os paséis y que disfrutéis de las fiestas a nuestro lado, además con lo que consumáis colaboréis con nosotros para que un año más salgamos adelante con vuestra ayuda.
newer post

24 julio 2014

Incendio de Amor

0 COMENTARIOS
Con las palabras del Sacerdote Don ÁngelPuentes antes momentos antes de hacer un día grande, dejo las imágenes de la procesión de la Virgen del Carmen de Ciudad Real.

Virgen del Carmen Ciudad Real 2014

Virgen del Carmen Ciudad Real 2014

Virgen del Carmen Ciudad Real 2014

Virgen del Carmen Ciudad Real 2014

Virgen del Carmen Ciudad Real 2014

Virgen del Carmen Ciudad Real 2014




newer post

11 julio 2014

Noticiario Nº.819B 15/09/1958

0 COMENTARIOS

Como ya seguro sabéis RTVE y la Filmoteca Española permiten a través de internet consultar al completo los noticiarios del No-Do. Buscando he encontrado este vídeo que no había visto antes.
Fiesta de la Vendimia: Recolección de la uva en Valdepeñas y Ofrenda a la Virgen, es el título que el noticiario eligió para mostrar en 1958 y de manera muy breve la imagen de nuestra patrona la Virgen de Consolación  en su paso procesional.
....Solo como curiosidad y para recuperar un poco el  espíritu  del Surtidito Ibérico.

newer post

Catedrá en todo lugar

0 COMENTARIOS
newer post

09 julio 2014

Peor que Cagancho en Almagro

0 COMENTARIOS
costaleros de pata negra


Desde hace tiempo que por estás tierras (y algún que otro sito más) que se viene diciendo eso de "vas a quedar peor que Cagancho en Almagro" de eso cuando alguien va a dar un cuadro importante o va a quedar un poco o bastante mal en una de esas situaciones que se nos dan en la vida, vamos que si alguien te dice eso, mejor pensarlo dos veces antes de hacerlo. Pero al hilo de esta expresión, me puse a pensar cual seria su origen y su porque lógicamente. Enseguida me puse a navegar en este mar de Internet y me quede sorprendido de la cantidad de información que encontré al respecto y que por supuesto me despejo todas las dudas pudiendo de una vez, dormir tranquilo. Por pereza y no tener que transcribir una parrafada, os dejo la cita textual de la síntesis mas curiosa de las que he encontrado, en concreto del gran blog: Historias de España:
Es una expresión ya un poco en desuso; pero todavía hay mucha gente que la conoce y la utiliza. Se dice «quedar como Cagancho en Almagro» como sinónimo de hacer las cosas verdaderamente mal y en público. Y es una expresión bonita desde el punto de vista histórico porque su precedente es muy concreto. Y no hace ni un año que cumplió ochenta. Por eso hoy quiero contaros de dónde viene.

Lo primero es explicar lo de Cagancho. Joaquín Rodríguez, de mote Cagancho, fue uno de los más famosos toreros de su época, en las primeras décadas del siglo pasado. Y decir eso es decir mucho. Un rapero americano de éxito o Ronaldinho son personas de parecido nivel de conocimiento y admiración, aunque yo creo, sinceramente, que en un ámbito local de España, la fama de Cagancho les supera. En los años veinte los toros eran prácticamente, junto con el cabaret y el teatro, las únicas diversiones de masas existentes. El fútbol aún no era lo que es hoy y el cine estaba en mantillas. Así pues, debemos entender que este matador de toros era un gran líder de masas con una capacidad de atracción reservada a muy poca gente.

Por eso, cuando en agosto de 1927 se anunció que en la corrida del día 25 torearía el maestro en Almagro, todo el mundo tuvo claro que se produciría una auténtica marea humana hacia este pequeño pueblo. La principal comunicación con Almagro, en aquellos momentos en que la red de carreteras estaba prácticamente inventándose, era el ferrocarril, concretamente el que venía de Ciudad Real. Y aquel día llegó a la estación de Almagro con gente subida a los estribos, sentada en los topes, en cualquier parte. El tren venía repleto de personas que habían pagado en Ciudad Real auténticas fortunas en la reventa para poder estar en aquella corrida.

Según los testimonios que he podido consultar, cuando menos entonces la plaza de Almagro era un lugar elástico donde la gente se apretujaba más o menos según quién viniera. Como aquella vez había tanta expectación, se llenó hasta la bola; una hora antes de comenzar en festejo ya no se cabía dentro. Las crónicas meteorológicas nos dicen que hacía un sol que derretía los testículos.

Formaban terna con Cagancho Antonio Márquez y Manuel del Pozo, Rayito. Dos toreros de menor jaez. El primer germen de aquella mala tarde, de ésas que según Chiquito de la Calzada tiene cualquiera, fueron precisamente aquellos largos minutos en los que el personal estuvo embotellado en la plaza, codo con codo, pasando un calor de la hostia y escuchando los rumores de los maledicentes, según los cuales Cagancho no llegaría a aquella placita de mierda y a última hora se disculparía de actuar. Desde fuera de la plaza, Radio Macuto radiaba que el maestro no había llegado al pueblo. Los nervios se pusieron a flor de piel. Pero llegó. A las seis en punto, hora del paseíllo, pero llegó.

Salió al ruedo un primer toro colorado de la ganadería de Pérez Tabernero. Tomó seis varas y mandó al suelo a varios jinetes. Márquez y Rayito, como era entonces costumbre, hicieron sus correspondientes quites (si el toro fue siete veces al caballo, tuvieron un montón de oportunidades para ello). Sin embargo, aquí se empezó a ver que Cagancho había llegado a Almagro desganado. Sobraron las oportunidades, sí. Pero él no hizo un solo quite. El toro le tocaba a Márquez y éste, a la hora de matar, comenzó a montar la tangana, pues se encaró con el morlaco sin muleta y se dedicó, simple y llanamente, a apuñalarlo. Fue advertido por la presidencia y recibió sonora bronca. Para entonces, el personal llevaba ya más de una hora pasando calor y, hemos de suponer, pasándose la bota de vino. Alegres, cabreados, alegres según el momento.

Rayito, dicen las crónicas, estuvo bien con su segundo. El tercero, primero de Cagancho, era un toro colorado y bragao. Hasta el momento Cagancho ni siquiera había desplegado el capote (no había hecho ni un solo quite) y siguió en la línea. No es que yo entienda mucho de toros, pero es una ley universal que si ante un animal dudas, lo acaba notando. Consciente de que era su toro y de que no podía dejar de hacer un quite, Cagancho intentó ejecutarlo, pero el toro le desarmó, haciendo volar la capa, momento en el que el maestro salió cagando leches hacia la barrera. Ahí fue donde empezó la bronca de verdad.

En la lidia propiamente dicha, el torero se mostró distante y cobarde. A la mínima que el toro le miraba, echaba a correr. Tanto miedo tenía Cagancho que hizo algo increíble: pinchó al toro en el cuello, y después en el brazuelo, lugares ambos absolutamente vedados, no ya para un torero de gran fama, sino para un puto estudiante de primero de la escuela de tauromaquia.

En ese momento el teniente Juan Ayuso, jefe del destacamento de la guardia civil que vigilaba el espectáculo, dio orden a sus hombres de que impidiesen que nadie saltase al callejón. Con ese sexto sentido que da el portar tricornio, ya se había dado cuenta de que aquella tarde se iba a ganar el sueldo.

Cagancho pinchó nueve veces más y entró a descabellar cinco. A la arena comenzaron a llover primero las almohadillas; cuando se acabaron las almohadillas, las botas de vino; cuando se acabaron las botas, botijos; y cuando se acabaron los botijos, cualquier cosa sólida.

Dato importante: nadie tira una bota por usar. Estarían ya vacías. El personal tenía un calor de cojones; había pagado una fortuna para ver a un tipo huir del toro y asaetearlo alevemente; y, además, estaban mamados. Aquello no podía salir bien.


Márquez, dicen, estuvo cojonudo con el cuarto. Pero al público le dio igual. Rayito también cumplió. No obstante, la gente quería que saliera el sexto, a ver si el señor Galáctico destapaba de una puta vez ese tarro de las esencias que dicen que tienen los toreros artistas.

Para colmo, el toro que le salió a Cagancho no era un toro, sino un oso Kodiak bien alimentado. En la suerte de varas, mató a varios caballos (entonces los caballos de picar no llevaban peto). Todo el mundo en la arena se puso nervioso. Los subalternos toreaban a siete kilómetros de los cuernos, Márquez hizo un quite desde su casa, los picadores se hacían caquita cuando el morlaco todavía estaba a diez metros de ellos, y los banderilleros no banderillearon tirando los garapullos como dardos porque no les dejaron.

Cagancho, al parecer, estaba preparado para situaciones así. En la faena propiamente dicha, sacó una muleta descomunal y comenzó a torear con el pico de la tela, manteniendo por lo tanto al toro en otra galaxia. No contento con eso, en uno de los pases, mientras el toro estaba a su lado, le largó un espadazo en el vientre, y luego otro. El toro, claro, se cabreó más de lo que ya de por sí se cabrea un toro cuando lo lidian. Lo miró mal, así que el torero tiró los trastos y repitió la suerte del tercer toro: a toda hostia hacia la barrera. Y, una vez dentro, como el toro se le acercase, ¡le pinchó de nuevo!

El tercer aviso, signo de que el toro es devuelto al corral porque el torero es incapaz de matarlo, sonó mientras Cagancho seguía intentando matar al animal sin salir de la barrera. Lo hacía pinchándole en los costados, en los brazuelos, en cualquier lugar menos allí donde ha de hacerse según marca el arte de Cúchares. Aquellos de los subalternos que se atrevían a saltar a la arena lo hacían con sus espadas debajo de las muletas, se acercaban al toro y le pinchaban también alevosamente, en cualquier parte. A aquel toro no lo mataron. Lo asesinaron.

Estaba el toro vivo, y el ruedo ya comenzaba a llenarse de espectadores que, sudorosos, cabreados y borrachos, habían saltado a la arena con la nada serena intención de saltarle los empastes a hostias al torero gitano.

La guardia civil es mucha guardia civil. Pero una turba enfervorizada puede con todo. Son más y, una vez que el ser humano llega a ese punto en que todo le importa un huevo, no hay argumento que les frene. Las gentes comenzaron a perseguir a Cagancho, el cual intentó, con la espada en la mano, salir de najas de la plaza. Un espectador le agarró del cuello y, arrojándole en dirección contraria, le gritó.

‑¡Al toro, coño! ¡Cobarde!

Otro le arreó una hostia en pleno carrillo. Y allí estaba Cagancho, en medio de un ruedo lleno de gente que le rodeaba para darle una paliza; ruedo en el que todavía había un toro vivo, sangrando por sus mil heridas, soltando tornillazos y llevándose a la gente por delante.

Entonces cargó el ejército, concretamente un destacamento de Caballería que se encontraba allí reforzando a la guardia civil. A caballo y en plan cabrón, consiguieron convencer al público de que se tranquilizase un poco. No sin esfuerzo, despejaron el anillo. Ocho guardias civiles rodearon a Cagancho y lo sacaron de la plaza, entre una lluvia de todo tipo de objetos y fluidos corporales humanos, preferentemente faríngeos, epigástricos y nasales.

El fracaso de Cagancho en Almagro es, efectivamente, la bronca más gorda ocurrida jamás en un espectáculo público en España. La marcha del diestro fue seguida de disturbios en los alrededores de la plaza en los cuales las fuerzas del orden tuvieron que cargar a caballo con una virulencia que ríete tú de los pipiolos antisistema. Almagro aquella tarde fue una batalla campal. Tan, tan fuerte, que quedó en la memoria de los españoles, para los cuales, aún sin haber estado allí, aún sin haberlo vivido, «quedar como Cagancho en Almagro» se les grabó en la memoria como el símbolo de, que diría Barrancas, un fracaso absoluto.

Los testimonios que he podido leer describen a un Cagancho todavía vestido de plata refugiado en el salón de actos del Ayuntamiento de Almagro, custodiado por la guardia civil para que el personal que estaba en la calle no lo matase, fumando indolentemente y como resignado. Así es la vida. Yo quería quedar bien, pero lo que no pue zé, no pue zé. Uno de sus subalternos se queja a la guardia civil.

-¿A usted le parece lógico que a éste [Cagancho] lo quieran meter en la cárcel por no haber matado un toro y a nosotros nos quieran hacer lo mismo por matarlo?

Debían de ser toda una pandilla de cráneos previlegiados.
Fuente: http://historiasdehispania.blogspot.com.es

Verdaderamente un espectáculo, que ya forma parte de la historia no solo de nuestra zona si no de un país, de la cual no debemos sorprendernos o sentirnos avergonzarnos, quien no ha hecho el cagancho alguna vez (quien este libre de pecado que tire la primera piedra), es mas debemos de estar curados de espantos pues en nuestro pueblo con titulo de ciudad tenemos gente haciendo el cagancho (yo lo calificaría de peor) todos los días a todas horas en todos los barrios y para todos los públicos.
Para despedir esta entrada de curiosidades de nuestra piel de toro, decir que Joaquín Rodríguez también fue un grande en los ruedos, pero como suele pasar con los genios y figuras que son capaces de lo mejor y también de lo peor.
newer post

08 julio 2014

Hasta Siempre Viejo

0 COMENTARIOS

newer post

04 julio 2014

Video del Domingo de Ramos

0 COMENTARIOS
Domingo de Ramos Valdepeñas
Como ya hablamos en su momento, que poco a poco iríamos subiendo vídeos de nuestras salidas, dejo uno de los que este año nos ha traído momentos muy especiales, el de la salida costal de la Borriquita después de unos cuantos años sin hacerlo y que en este 2014 vuelve a salir gracias a la confianza de la hermandad de la Virgen de la Soledad que confió en nosotros para esta gran tarea.

newer post

03 julio 2014

Valdepeñeros en el Corpus de nuestra Tocaya Valdepeñas

0 COMENTARIOS
Es mañana de domingo, la mas brillante de todas, día del Señor y en concreto el día en el que sale a la calle en la procesión del Corpus Christi. Unos valientes del costal se disponen a ir a nuestro pueblo tocayo en la provincia de Jaén dispuestos a realizar lo que en su pueblo natal ni se plantean. Enhorabuena por ese día que pasasteis llevando a costal a Jesús Sacramentado en Valdepeñas de Jaén.
Como apunte mencionar a ese infiltrado no valdepeñero y vecino de Daimiel que también quiso disfrutar de ese día.

newer post

01 julio 2014

Porqué somos Iglesia

0 COMENTARIOS
Altar de la Asociación en la octava del Corpus Christi del barrio de Santo Cristo, celebrado el pasado domingo 29 de junio.
Seguimos caminando.
 
Octava del Corpus Valdepeñas
 
Octava del Corpus Valdepeñas 
 
Octava del Corpus Valdepeñas
 
Octava del Corpus Valdepeñas
newer post

27 junio 2014

Auxiliadora y Madre

0 COMENTARIOS
Video Maria de la Auxiliadora de la Trinidad en su saludo al templo de los Gitanos, un paseo digno y catequetio de una Comunidad que sale a la calle.


video: Alex García

newer post